martes, 29 de septiembre de 2009

Los cilindros de cera

Este verano por fin ha caído la gran obra de Bram Stoker, "Drácula".

Y cual fue mi sorpresa al encontrarme entre sus páginas con unos viejos conocidos: los cilindros de cera. Soportes documentales sobre los que el Doctor Seward va recogiendo sus impresiones. A falta de las grabadoras de las que disponemos en la actualidad, el Doctor utiliza un fonógrafo para registrar sus pensamientos y, además, reproducirlos.

Al cilindro le es inherente una gran importancia en calidad de documento histórico tanto en su vertiente de soporte como por la información que alberga. Se trata del soporte sonoro más antiguo y uno de los más frágiles. Como tal, dominó los primeros 13 años del mercado sonoro, de 1889 a 1901 (se usaban como medio de trabajo; de entretenimiento, a partir de los cuales se podía disfrutar de música; o de educación, los dictados los realizaban con ellos). Es a partir de 1902 cuando los cilindros inician su declive a favor de los discos.

Es un soporte cilíndrico hueco, cuyo interior es curvado y cónico, siendo ligeramente cónico hacia el exterior de modo que sea más improbable colocar el cilindro en el reproductor en la posición incorrecta, evitando que se estropee. Todos se reproducen en la misma dirección, de izquierda a derecha, según su colocación en el soporte del reproductor y visto de frente. El hecho de estar recubiertos de cera (aunque posteriormente se fabricaron de celuloide), un material fácilmente maleable, les confiere una gran fragilidad. Dicha cera cambia en su composición y coloración según épocas y fabricantes. Así pues, de entre los productores de cilindros se pueden destacar:
  • The National Phonograph Company (a partir de 1911 pasó a denominarse Thomas A. Edison Inc.)
  • American Gramophone Company (a partir de 1906, Columbia Phonograph Company)
  • Lambert
  • Pathé Frères (empresa francesa)

La invención del fonógrafo, sistema de captación, registro y reproducción del sonido, se debe a Thomas A. Edison, en 1877. No obstante, hubo una serie de intentos para grabar el sonido por parte de un francés, Léon Scott a mediados del siglo XIX. Él llamó Phonautograph a su aparato. Este aparato registra, pues, el sonido mediante surcos en la superficie de la cera, que luego es capaz de reproducir.

Y tras la información teórica, un vídeo bastante bueno para hacerse una idea de lo que es este soporte y el funcionamiento del fonógrafo:



Un par de direcciones interesantes:
http://www.tinfoil.com/
http://www.archeophone.org/

Y un par de referencias documentales en otros soportes:

ASSOCIATION for Recorded Sound Collections. 1995, vol. 26, n. 2. Ontario: Association for Recorded Sound Collections, 1968- . Número monográfico dedicado a los cilindros de cera. ISSN 0004-5438.

CALAS, M. F.; J. M. LAFONTAINE. La conservation des documents sonors. París: CNRS Éditions, cop. 1996. 204 pp. Conservation du Patrimonine, 3. ISBN 2-271-05318-8.

CILINDROS de cera por los Amigos del Archeophone. Cylindres espagnols de cire marron (vers 1900 – 1905) transcrits par l’Archeophone au Museo de Ciencia y Tecnologia á Madrid, en juillet 2001. Spanish Brown Wax Cylinders (Recorded circa 1900 – 1905) Transferred with the Archeophone at the Museo de Ciencia y Tecnologia, Madrid, July 2001. 2001. 1 CD. Edición no venal.

RETROSPECTIVA Del sonido. Colección privada F. B. Ricardo Gallén, producción. F.B., guión y dirección. [s.l.: s.n.], 2000. 1 DVD.

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