lunes, 2 de febrero de 2009

De pabellón de expo a sede de servicio bibliotecario

Notición en la edición impresa y electrónica del Heraldo del 2 de febrero de 2009.
Y es que parece que el pabellón de Aragón podría albergar una biblioteca pública.


No sería el primer ni el último caso en que un edificio preexistente se destina a biblioteca o archivo.
De hecho es una práctica bastante habitual. Un edificio cuya arquitectura es ciertamente reseñable, representante de un estilo, con una decoración excepcional, con muestras escultóricas o pictóricas destacables o que haya albergado habitantes ilustres es un claro candidato para albergar uno de estos servicios culturales.
Pero las condiciones que requiere una biblioteca o un archivo no fueron previstas en la construcción de esos magníficos edificios. Empezando por la luz, la resistencia de los techos, la distribución de los espacios ... todo ello requiere de una planificación previa a su construcción, que en estos casos de reutilización o aprovechamiento se traduce en una adaptación de dichas edificaciones de manera más o menos satisfactoria para la prestación de los servicios de una biblioteca o de un archivo.
¿Edificaciones de nueva planta ante la necesidad de nuevas bibliotecas o archivos o adaptación de otras ya inservibles en su función primera?