Después de un tiempo sin editar entrada alguna, una nueva visita de Skizoo a la ciudad maña puede ser una buena excusa para retomar la actividad en el blog.
Y es que el viernes 26 de junio de 2009 se celebró en la sala Multiusos de Zaragoza la final del Popyrock en la que competían con sus directos 4 grupos en dos categorías:
Y es que el viernes 26 de junio de 2009 se celebró en la sala Multiusos de Zaragoza la final del Popyrock en la que competían con sus directos 4 grupos en dos categorías:
Pop
- Silent
- Voyeur
Rock
- Señorita Pepis
- Wasabi
Mientras se producía la deliberación del jurado, Skizoo, el grupo invitado al evento, se subió al escenario.

La formación, bajo la batuta de un siempre espléndido Morti, hizo un repaso por los tres álbumes que hasta ahora tienen publicados, en un concierto que no dio la impresión de estar programado para rellenar el hueco en el que el jurado debía valorar a los concursantes. Fue un concierto en toda regla, en cuanto a duración, planteamiento y espectáculo.

Sonaron temas como Elixir, Partir de cero, La cara oculta de la luna, Incerteza, Arriésgate, Habrá que olvidar, Skizoofrenico, No me dejes solo, No todo está perdido y los que acostumbran a ser el bis con el que el quinteto se despide del escenario, Algún Día, Dame Aire y Renuncia al Sol.La formación, bajo la batuta de un siempre espléndido Morti, hizo un repaso por los tres álbumes que hasta ahora tienen publicados, en un concierto que no dio la impresión de estar programado para rellenar el hueco en el que el jurado debía valorar a los concursantes. Fue un concierto en toda regla, en cuanto a duración, planteamiento y espectáculo.
He de decir que he visto a Skizoo sino en todos, en prácticamente todos los conciertos que han dado en Zaragoza (añadiré su actuación en el Belchiterock del año pasado, en el que tuve la oportunidad de ver por vez primera al grupo con su formación actual) y la valoración del concierto del viernes respecto a los demás es ciertamente positiva. El lugar, el equipo y la amplitud del escenario dieron presencia y dotaron de visualidad al grupo, afianzándolos como grandes de la escena española. Por otra parte, cosas tan simples como el cambio en el orden de los temas interpretados e incluso en los comentarios de Morti hicieron que ganaran en naturalidad y espontaneidad, repercutiendo ello en la sensación que el público incondicional pueda tener (casos como el mío es un claro ejemplo), ya que el discurso escénico comenzaba a sonar ciertamente rutinario. Por cierto, no faltó el recuerdo al recientemente desaparecido Michael Jackson.
Resumiendo, que no me canso de verlos. Ahora, a esperar para cuando toca la próxima visita.
Por cierto, los vencedores de la noche fueron Voyeur y Wasabi.
Y a ello añadir que ójala no falten nunca las propuestas musicales en las salas musicales (parece una redundancia, pero no es así). Felicidades por la alternativa cultural que se ofreció: una noche musical, con grupo de primer nivel incluido y gratuita.